~ Dikster's Uncool Oniric Behaviours ~

Why i suck ... And why you run with a pretty similar luck.

febrero 28, 2003

Un minuto ...
Un segundo ...
Un efluvio ...
Un bolita del Perú ...


miasma (gr. míasma ;<- miaíno, manchar)


1 m. Efluvio maligno que se desprende de cuerpos enfermos o materias en descomposición.


Tras un llamado con gran timming de mi amigo Agustín (aka: nitsuga al revés) acepté una invitación, cupón de descuento para la prole mediante, al cine. Fuimos con su hermano Fede y mi primo Rey a ver La Llamada. Supuse que sería bueno para la moral tras el embate de virulenta negatividad padecido minutos antes.

- Datos de color -

* En la esquina de mi casa pusieron una heladería muy coqueta llamada Pérsicco. Como moscas a la mierda (excuse my french), las gentes "con clase" se hacinan en derredor de las simpáticas mesitas de la esquina no solo en pos de un heladito de sambayón, sino también de la ratificación del status quo. Y yo lo único que veo es margarina chorreando desde sus humanidades por lo que una vez supo ser un barrio medianamente digno. Podrían haberle puesto Dánica Dorada a la heladería y hubiese dado igual.

* El 64 es una línea noble. Buenas unidades, poco ruido, comfy y seguro (hay que tener en cuenta que yo me lo tomo de belgrano a palermo ... y no hasta la Boca o algún suburbio de esos que se mencionan en las pulperías fuleras fuleras).

* Martín Lendínez, el pelotudo que tradujo la copia que estoy leyendo de Almuerzo Desnudo, de W. Burroughs, debería ser ejecutado a.s.a.p! Porque a) o es un inútil y un analfabeto del minuto cero; o b) escribe tan pero tan en gallego que no se le entiende una mísera palabra (en cuyo caso habría que llamar al estrado a la Real Academia y su degradante facilidad para aceptar el slang a troche y moche ... ya no se sabe ni que idioma hablan ahí!).

* La guitarra de Agu se las ha ingeniado mediante un bajísimo ardid para mantenerse desafinada durante quien sabe cuanto. Pero el Capitán Dikster, horrible violero y a mucha honra, descubrió el secreto de la afinación perfecta! Hay que subir un semitono el Re y que, por lo tanto, quede desafinada con respecto al La. Eso es todo! Y ahí suena limpita, limpita ... (bueh).

* El Abasto es un jardín de infantes + Ya estoy medio viejujo. El ruido de los adolescentes me incomoda sobremanera. Es como si viniesen malditos a un nivel sonoro o algo así. ja.

- La película -

5 puntos. Riquísima la actriz (la misma de Mulholland Drive), bastante triste el argumento, bien dirigida "de a ratitos", buena fotografía, buen sonido (bah, que se yo? quizás es mérito del cine), mediocre final. Un poco lánguida. Daba para más. Es como si los directores se esfozaran para cagarla cuando se trata de una película de terror. Daba Claramente para mucho más. Máxime teniendo en cuenta que tuvo momentos bastante bueno. Poco terror, para variar; nada más que los clásicos "Booh!".
Hay una escena que es imperdible. La tienen que ver para cagarse de la risa conmigo porque es una desfachatez gráfica que solo se aprecia de forma visual. Es cuando la protagonista encuentra en un diario una foto de otra mujer sobre la cual estaba investigando. Esta foto incluía a esta otra mujer junto a un grupo de personas, allá por los años '40 o '50, en blanco y negro. El montaje de la mina junto a este grupo de personas, en blanco y negro de acuerdo a las fotos de la época, era tan, pero tan grasún, que hasta una media docena de teenagers se cagó de la risa. La mina casi casi que parecía en colores junto a los demás. Cita literal de Agu: - diez millones de dólares ... y no saben usar el Photoshop! -. Jajaja ... posta.

Pero me devertí hasta con la seguidilla de ordinarios clishés del género. Dada la brutal sequía cinematográfica que enfrenta el planeta Tierra (salvo excepciones que confirman la regla, lógico) desde hace ya algunos años y la afanosa entrega a la nada de un Hollywood al que no se le cae Una Mísera Idea ... les diría que si van al cine y no saben que ver, por ahí da para meterse en esta. Creo.

Ahi se ven, queridas ...


febrero 27, 2003

I'm absofuckinglutely tired of this. One thing no one will be able to say, is
that i didn't fucking tried. Cause i did.

I wonder if there's others like me out there.

It's always the same. I don't quite understand how this works. People tell me
to keep it up. "Keep-it-up". What the fuck is that shit supposed to mean? I must be
missing the big picture here cause i just cannot seem to understand the whole
purpose of making efforts. It's always the same. "Good-things-come-to-those-who-wait",
fuck that. I even dared preaching that hollow piece of junk on others. Perhaps if, for once, I could reap what I saw and see that busting your ass does pay off.

I can't even begin thinking of regaining my stamina when another one pops me in the
back of my head. It's a chain effect: the more hits you take, the less energy you have,
the more prone to suffering another hit you are, and so on.

Fuck fuck fuck fuck fuck fuck fuck fuck!

I know i'm moody and this shit will probably be gone in a few hours ... but still! This
is lost time. Time i'm never gonna get back. It’s like playing blackjack: if you
know when to fold or when to hit, your odds are increased, always depending on the
"luck factor". But if you don't have a freaking clue on how to play the game, you'll
end up asking for another card with 20 in your hand. Which is pretty much what seems
to be happening to me right now.

Being happy is fucking hard. F U C K I N G – H A R D. I fear if things continue on this track, i may turn an old man suddenly just to realize that my life was a continuous line of misfortunes splashed here and there with some sparkles of joy. Fuck that! I'd rather sell my organs to a pakistani weapon dealer. Despite my efforts, things turn out the same way over and over again: fucked. I try ... but there's no motion. It's as if the only moments of happiness took place when i lock myself up inside my mind. The very single minute i step foot in reality again, amongst you people, things go down the sewer. And it's all sorrow and frustration and a very, very deep sense of lonesome void. I'm a prisoner of my own insanity. Constantly behind self-imposed bars.

You probably have no idea of what i'm talking about, haven't you?
Fuck it. Can't say i care.

~ This is why i fucking suck ~



A nice round of applause to the talented youth of Shimputzu Nitsuga, who finally got the Tagger up and running.

Go to the bottom of the page and post some shit!
You can even have fun with an intricate series of complex smiley animations that'll take your breathe away (cough ... cough ... bullshit! ).

Go boy ! ... go fetch!


Con quién conversar sobre antiguas brujerías y los indescriptibles prodigios que se revelan a los ojos y a los corazones sensibles en esta miasma inmunda donde diversos excrementos de épocas malignas entreveran su ponzoña y prolongan sus obscenos terrores?

The Horror of Red Hook
by H.P. Lovecraft

A la merde, no?



Estuve tratando, de la mano perita del Sensei Nitsuga < http://nitsuga.blogspot.com/ >, colocar un Tagger para que todos ustedes puedan depositar aquí sus comentarios, dádivas filosóficas, insultos y otros enseres de escasa y no tanta intelectualidad.

El resultado devino en una suerte de Frankenstein con down, diversos cromosomas repetidos y un sapo en el parietal derecho.
No obstante, no desesperen. Ya algo sucederá y todo saldrá bien. La necesidad comunicacional proveerá ...

En el interín, por qué no se bajan Lost Cause, de Beck?



febrero 26, 2003

What could he tell the prosaic of the antique witcheries and grotesque marvels discernible to sensitive eyes amidst the poison cauldron where all the varied dregs of unwholesome ages mix their venom and perpetuate their obscene terrors?

The Horror of Red Hook
by H.P. Lovecraft


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ALTÍSIMA BOLUDEZ!
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Atención.

Está usted ociosa y aburrida los domingos? Le gusta el helado?

Quien suscribe busca 1/7 de novia para tomar heladito los domingos,
tranzar un rato e incomunicarse en la semana.

Requisitos: por lo menos, no ser fea; saber escribir el propio nombre sin errores
de ortografía; dinero suficiente para el viático dominguero.

Se ofrece: un helado en vasito el domingo por la tarde; aportes previsionales.

Interesadas mandar currículum con foto actualizada y pretensiones a la
etiqueta de "contacto" en la parte superior de esta página (era más fácil tipear
la dirección nomás).

Difunda este mensaje entre sus amigas no feas.


Es buenísimo estar en ese estado de boludismo en el que todo parece ... gomaespuma! Porque una cosa lleva a la otra y por efecto dominó, uno termina sonriendo porque sí. Y está bueno.

No se entiende, no? No.

A ver si me explayo mejor. Vieron cuando van a un bar con luces tenues, matices de diversos oscuros, musiquita tranqui (digamos un massive attack - portishead) y tienen esos sofás buenísimos de cuero que son todos ... todos ... puffy!? Bueno, así ...

De nuevo, no? Hmmm ...

Dicen que las mejores drogas las tiene uno mismo en su cabeza. Me falta mucho campo para determinar si son las mejores, pero que son buenas ... son buenas. Y como hoy mi tiroides me vendió un hectogramo de no se bien que enzima, estoy todo así.

Así como, dirá voçé? Y ... así. Así. ------> ASI <------- Como recostado junto a una supermodelo escandinava, mirando la luna y charlando bajito.

Bueno ... fue.





Fell in love with a girl
fell in love once and almost completely
she's in love with the world
but sometimes these feelings
can be so misleading
she turns and says "are you alright?"
I said "I must be fine cause my heart's still beating"
She says "come and kiss me by the riverside, bobby says it's fine he don't consider it cheating"



Al final ... Erman quedó preso o no?

Ni a palos, no?



- Ves? ... te digo francamente, a estos dos no se bien si creerles -, de un tipo en la puerta trasera del hipódromo a otro sujetando una gacetilla con las carreras, refiriéndose a los héreticos carteles peronistas de Kirschner + Scioli que empapan el coqueto barrio de Palermo.

Elocuente, no? El tipo no sabe bien si creerles.
Me dan miedo. El que no pertenece tras las rejas, se gana holgadamente un electroshock.


febrero 25, 2003

Tanto escuchar como reproducir Mambrú es, por lo menos, INVOLUTIVO.

AVI says :

- I´m getting the heatburns!! , Tony! DO SOMETHING TERRIBLE!!!


febrero 24, 2003

- You're right, that ain't no penalty -, realizes the ref.

- No shit, Susan -, replies an angry Diks.

I don't like you for the obvious reasons

I like you for your flaws and how your lack of perfection makes you so incredibly human.
I like you for the little pimples that adorn those hypnotic eyes of yours.
I like you cause most of the time you amuse me, but sometimes you just don't.
I like you because of your stamina and your drive ... and how they can actually deplete from time to time.
I like you cause you're sometimes just too cocky.
I like you for not being aware of your side effects.
I like you in those wings and in those tears.
And i like you, above all, for being constantly on my mind despite your imperfections.

- Penalty! -, says the referee.

- That's absurd! -, claims Dikster.

El Dikster sabe agridulce

El Dikster está muy contento porque su amiguita viene a visitarlo desde
Alemania. El Dikster está triste porque es insolvente y no tiene plata ni para
ir a buscarla a Ezeiza.

Se espera pozo depresivo de 2 puntos en la escala Romanov hasta mañana a la
hora que empiece Friend's (siempre y cuando sea capítulo estreno).

Colabore. Si usted tiene trabajo ... déselo al Dikster y búsquese uno nuevo.
Piense a nivel agregado: imagine las bondades que estos lazos diplomáticos podrían
aportar a la patria.

Gracias

Odio – maldad y la subrepticia muerte de la catarsis

El odio y la maldad son buenos.

Y así, con esa vehemente aseveración, damos pie a este disquisición sobre el comportamiento colectivo y la degeneración de lo primal.

La purga del odio (al igual que toda una serie de sentimientos de cualidades acumulativas) es esencial para alcanzar un buen equilibrio social. ¿Qué pasa con esas personas que tienen cualquier cantidad de amor para dar y no tienen a quien? ¿O con aquellas que rebalsan energía y no la canalizan de forma alguna? ¿O a un nivel fisiológico, con aquellas personas que no tienen sexo ni se masturban durante un período de tiempo demasiado prolongado? En cualquiera de estos casos la respuesta sería que algo no bueno habría de ocurrir tarde o temprano de persistir esta situación. Y son ejemplos que de ninguna manera uno asocia directa y necesariamente con algo malo, pero que independientemente de la premisa inicial, pueden arribar a una situación contraproducente.

El ser humano, maravilloso, inexplicable y ridículo al mismo tiempo, se yergue en base a una importante serie de componentes sentimentales y emotivos. Muchos de ellos fáciles de encontrar en diversas áreas de la naturaleza, otros absolutamente distintivos del humano. Marx creía que el hombre se diferenciaba de los animales por su capacidad de producir; Emile Durkheim se aferraba al Hecho Social; un vasto número de científicos hace eco de nuestra inteligencia superior (o inteligencia aplicada, si se quiere). Independientemente de cual sea la razón que nos distingue de los animales y quien de ellos tenga razón o no, yo me inclino a pensar que son nuestros sentimientos (quizás en conjunto lo antes mencionado) los que ameritan una clasificación especial para nuestra raza.

Sin ser psicólogo, antropólogo o sociólogo (y sin tener la más remota idea sobre lo más básico de estas disciplinas) voy a arriesgar un atisbo de teoría con respecto al origen o fuente de estos sentimientos. Sospecho hay dos tipos de sentimientos capaces de emerger del hombre: lo primal y lo artificialmente impuesto. Me refiero a lo primal por los sentimientos más inherentes al hombre: la felicidad, la tristeza, la soledad, el aprecio, el odio, etc. Y me refiero a lo artificialmente impuesto (y con esto tomo prestado lo poco que recuerdo de Durkheim y su Hecho Social) por aquellos sentimientos que solo pueden nacer mediante la existencia de factores exógenos (la sociedad, la educación, etc): la misericordia, la pena, la vanidad, la envidia, etc. Ambos tipos de sentimientos se conjugan en el hombre, pero no en los animales, incapaces de alcanzar nuestra compleja organización social y nuestra natural capacidad para la asimilación de conceptos (educación). Los sentimientos artificiales nos distinguen de otros animales y tienen la característica de poder no brotar en el hombre en circunstancias específicas. Caso Tarzán, nacido en una selva y criado por monos en una estructura social mucho más simple que la nuestra, sería difícil esperarse verlo experimentando un sentimiento como la vanidad al apretarse un granito frente al reflejo del agua para estar más presentable ante los demás monos. En cambio, los sentimientos primales están directamente arraigados a nuestros genes. No son extirpables y son tan reales como nuestros brazos y piernas.

Con toda esta introducción pretendo dejar en claro cuan absurdo puede ser intentar negar, prohibir o quitarle al hombre algo tan innato como sus sentimientos primales. Sería como quitarle las rótulas, los tríceps y el ojo derecho a cada hombre porque así la sociedad lo requiere. No tiene absolutamente ningún sentido. Sin embargo sucede. Por alguna razón, la sociedad moderna ha llegado al punto de alentar el amor, la confraternidad y el perdón (aunque sea en teoría y sin pregonar con el ejemplo) y no a desalentar el odio, la ira y la maldad ... sino a prohibirlos de manera categórica y tajante. Mediante leyes y códigos sociales implícitos de larga data, el hombre ve hoy día cercenada su capacidad de experimentar sentimientos "malos".

La tendencia inmediata es a presuponer que esto solo puede aparejar beneficios, pero ¿qué sucede? ¿Alguna vez vieron esos cartelitos en las plazas que dicen “terminantemente prohibido pisar el césped”? Bueno ¿quién se atrevería a decir que al ver dicha orden no sintió inmediatamente el impulso de desviarse un metro para pisar el césped? Quien no lo hizo, por lo menos lo pensó. El hombre es también rebelde por naturaleza y tiene la necesidad de desafiar la autoridad cuando esta se extiende más de lo que él mismo considera apropiado. Y ¿nunca se preguntaron por qué los niños desafían estas órdenes mucho más que nosotros los adultos ... sin siquiera pensarlo? Por dos razones. Primero, porque son honestos; son honestos con sus sentimientos (cualidad que, como todos sabemos, merma notablemente en la gran mayoría con el correr de los años). Y segundo, porque aun no han padecido tanto los Dogmas Sociales; esto quiere decir en este caso, todavía no han experimentado el temor a una posible reprimenda del estado y no están cohibidos mediante sentimientos artificialmente impuestos que los limitan en su capacidad para sentir lo primal.

Por favor, no me malinterpreten. De ninguna manera estoy promoviendo el anarquismo (que por cierto me parece de lo más estúpido), el caos ni cruzada hippie alguna por los sentimientos del hombre. Pero sí estoy sugiriendo que la sociedad, con sus correspondientes códigos, no se ha avanzado de la mejor manera posible en lo que al desarrollo del hombre se refiere.

El ser humano es capaz de las obras más hermosas y maravillosas y de las atrocidades más aciagas. Así es como somos, duales. Llevamos el bien y el mal dentro nuestro. Y al vedarnos la posibilidad de estar en contacto con el lado más oscuro de nosotros mismos, solo logramos un efecto contraproducente, un efecto rebote. Como quien tiene un problema laboral con su jefe y en lugar de sentarse a exponerle el problema de manera honesta y frontal, no solo en busca de una posible solución sino también por el mero beneficio de la catarsis y la purga que esto significa, se guarda sus sentimientos para sí una y otra vez hasta que eventualmente "explota” y termina internado por stress o despedido por pegarle una trompada a su jefe. No hay diferencia alguna en lo que a sentimientos se refiere. Y apelando al ejemplo del cartelito en la plaza, no podemos esperar menos que el nacimiento de un subgrupo de rebeldes dispuestos a hacer diametralmente lo opuesto a lo “sugerido”.

Entiendo, en resumen, que al impedir de manera tan rotunda el contacto entre el hombre y ciertos sentimientos constitutivos de sí mismo, solo se promueve el contacto clandestino del hombre con dichos sentimientos y se abandona a la sociedad al peligro de las evidentes consecuencias emocionales de tal privación. Se nos instruye desde pequeños a no hacer esto o lo otro, a no decir tal o cual cosa, a no pensar ciertas cosas escudados en la magra razón de que está mal ... y punto. Una pedagogía peligrosamente parecida a enseñarle a un chico que deje de hacer “x” cosa “porque sí”. De todas formas, no está mal incorporar una lógica y mínima estructura social en lo que al comportamiento social atañe, pero la realidad de nuestra cosmovisión indica que vivimos bajo un exceso de reglas, límites y códigos tácitos de conducta que nos despojan de la posibilidad de tomar contacto con gran parte de nuestros sentimientos.

Y es entendible que se produzca un suerte de bola de nieve o efecto dominó con los malos sentimientos: cuanto más impedimos que la gente se conecte con su odio y su propia maldad y encuentre una forma natural de expresarlos y purgarlos de su sistema, más los empujamos hacia los mismos y más los encausamos hacia una explosión de ira excesiva y antinatural por falta de pertinente canalización.

Quizás si se nos permitiese experimentar y expresar nuestro odio de manera espontánea, el mundo estaría en equilibrio. Uno podría ir por la calle y, en un rapto de maldad y violencia, romper una vidriera ... pero jamás matar a alguien. Y el dueño del local comprendería que este tipo de cosas a veces suceden, que son normales; sabría que él mismo hace ocasionalmente cosas como esas; lo tomaría como algo natural, como algo dado, como algo tan obvio y común como que el agua moja. Y este tipo de cosas no sucedería tan a menudo, ya que estas explosiones de ira sucederían mucho menos de lo que presuponemos debido a la constante y natural purga de los malos sentimientos. Si pudiésemos ser malos con naturalidad, siguiendo los impulsos de nuestros sentimientos, aceptaríamos un insulto sin que éste nos cause herida emocional alguna; sería tan común como un estornudo. Podríamos, a su vez, liberar nuestras emociones de la misma manera. Y no habrían crímenes (o mermarían de manera exponencial), nacionalismo extremo, guerras, dolor, hipocresía ... solo la aceptación de lo que somos: entidades capaces de amar y odiar ... libres para ambas cosas.

En teoría, nadie esperaría estar sentado en una silla y que de la nada otra persona le propine un golpe, porque sería tan irracional que no se condeciría con la cosmovisión de turno. Ese es un síntoma exclusivo de esta sociedad, de esta era. Por supuesto, nada de todo lo que acabo de decir sería aplicable a esta versión de la humanidad, signada por milenios de un proceder dado a la censura. Hoy día, tanto los dogmas sociales como el Estado condenan la mitad de lo que somos, condenándonos a guardar parte de nuestra naturaleza en nuestras propias penumbras, a la espera de esa última gota que haga rebalsar el vaso para emerger violentamente en un ataque de ira completamente antinatural en los seres humanos.

El odio y la maldad no serían un problema si no se nos prohibiera de cuajo experimentarlos en forma alguna. O de privarnos de la forma más natural de catarsis. El odio y la maldad son buenos. Son tan reales como el amor y la bondad (figúrese que sería del mundo si se nos prohibiesen estos sentimientos), dos lados de una misma moneda. Sin embargo se ha creado un tabú en torno a los mismos. Imaginemos que desde el día en que nacemos se nos inculca que el color verde es malo; es símbolo de traición, cobardía y mediocridad. Ya desde jóvenes estaríamos en la certeza de que los árboles o el pasto son una expresión diabólica y que solo un loco podría concebir la fabricación de algo color verde. Odio y maldad corren con esa misma suerte y miles de años de pésima publicidad.

¿Usted se pregunta por qué tantas atrocidades en el mundo? ¿Por qué tanto hambre y muerte en África; tantas guerras; tanta desigualdad; tanta tiranía; tantos asesinatos; tanta maldad y tanto dolor en el mundo? Este es mi por que.


febrero 23, 2003

"THROUGH me you pass into the city of woe:
Through me you pass into eternal pain:
Through me among the people lost for aye.
Justice the founder of my fabric mov'd:
To rear me was the task of power divine,
Supremest wisdom, and primeval love.
Before me things create were none, save things
Eternal, and eternal I endure.
All hope abandon ye who enter here."


by Dante Alighieri
(Lucía B's tasteful eye for the excerpt)

No acepten lo habitual
como cosa natural,
pues en tiempos de desorden,
de confusión organizada,
de arbitrariedad consistente,
de humanidad deshumanizada,
nada debe parecer natural,
nada debe parecer,
imposible de cambiar.

by Bertold Brecht

Cronista TV

Ovejero alemán del terror:
Ensarta petiso agachado y lleva a remolque hasta espeleta.

febrero 22, 2003

Deep Thoughts
by Jack Handy

Sometimes I think I would like to be named The Prince of Weasels. As the Prince of Weasels, I could sneak up behind people and bite them. Then they would turn around and say, "what the...oh, it's just you the Prince of Weasels."

Deep Thoughts
by Jack Handy

If I could be a bird, I'd be a Flying Purple People Eater because then people would sing about me and I could fly down and eat them because I hate that song.

If i die
(to be read on tequila, doritos and some funky bass)

If i die,
i don't want to go to heaven,
i don't want to talk to god,
i don't want to finally understand it all.
Instead, i just want to
meet my everlasting muse.

If i die,
i won't care about eternity,
nor the endless meaning of time,
nor the secrets laying in the future.
Instead, i will only ask for
a nice long bubble-bath.

If i die,
i won't mind the pain,
i won't fear the void,
i won't crawl for a new chance to make it all right.
Instead, i will just produce my
favourite copy of MacBeth.

But if i don't,
i most definitely want to
have cocktails in the beach,
grasping one more sunset,
with a german girl.

Wouldn't it be fantastique?

If every time you smiled the room light up ...
If your smile made me smile ...
If your hair smelled like jazmines ...
If your necklace was nothing but a heretic gadget covering part of your beauty ...
If i could fall asleep on your belly ...
If your legs made me want to buy you those tiny little dresses ...
If you could bake cheese cookies ...
If each time i looked at the stars, i remembered you ...
If you knew about politics ...
If you liked The Smashing Pumpkins ...
If you understood the importance of a good foot massage ...
If you didn't fear my fears ...
If my sorrow made you cry ...
If you made me wanna push myself forward ...
If you remembered to buy coke instead of pepsi ...
If you gave meaning to things ...
If you had, at least, a slight idea of what's on my mind ...
If you didn't worry me sick riding that bike on the street instead of the sidewalk ...
If you spared me the gossip and kept it for the other girls at the hair-dresser's ...
If you could play bass ...
If you liked my black fingernails ...
If we could spend hours laughing in the hot-tub ...
If we didn't have to fill the silent gaps with mindless chit-chat ...
If you could see my heart through yours ...
If i could learn to view things from your perspective too ...
If you challenged my judgement when not fair ...
If you could teach me how to ski properly ...
If you had a solid recollection of my scars and tattoos ...
If you spoke a language i don't ...
If i realized over and over, each time i saw you, how lucky i am ...
If you could play pool ...
If You came on to me ...
If, from time to time, i woke you up with a crazy surprise, like Mariachis in the bathroom! ...
If you could paint ...
If you were sporty ...
If you acknowledged my happiness ...
If i spent weeks planning your birthday surprise ...
If you shared my hate for the hypocrisy of the media ...
If you defied capitalism as well ...
If i gave you my share of the blanket when you seem cold ...
If i shivered at the mere thought of you not being ok ...
If you knew how to forgive my mistakes ...
If you could drive a car properly ...
If you liked the color black as well ...
If you loved cats, dogs and ducks too ...
If you had smowing ...
If i woke up to realize that your licking my neck ...
If i constantly felt like hugging you ...
If your father wasn't a weapon enthusiast ...
If you were honest too ...
If i could trust you with my life ...
If hip-hop annoyed you as much as it annoyes me ...
If you once bought a pc game of your own ...
If we dignified sundays by staying naked in bed all day long ...
If we decided to have a child together ...
If you brought me back to life ...
If you were as urban as me ...
If you knew a martial art ...
If you had a little piercing ...
If you gave me confort while i endure christmas and new year's eve ...
If you could really keep a secret ...
If you were concerned with poverty ...
If you enjoyed raves too ...
If Shakespeare made you wheep too ...
If i loved your flaws, for they just reassure your humanity ...
If i knew the size of your shoes ...
If you had a little thing for women ...
If you reminded me that mankind still have a chance ...
If you taught me how to cry ...
If i felt like caressing you untill you fell asleep ...
If i declared my love in whispers while you sleep ...
If the night never found us apart ...
If the day were a silent witness to how much we miss each other ...
If, by chance, you happened to love me as much as i love you.

Generación X

¿Se acuerda usted de la proterva Generación X? Una tirada de jóvenes visiblemente a disgusto. Indignados con todo, disconformes, antihéroes de mirada adolorida. Enfundados en una vehemente sensación de desamparo, caminaban desgarbados con la vista gacha, los jeans todos rahídos y la idea de que tipos como Nick Cave y Kurt Cobain los comprendían mejor que sus propios padres.

Yo llegué a ser parte de esa camada. Un poco joven quizás, 16 o 17 años, pero me sentía tan identificado con ese estilo para percibir la realidad. Lo cool me parecía idiota, las costumbres de moda dignas de un neandertal con síndrome de down y salir de levante (como se decía en aquel entonces) no era nada comparado a una buena tarde de agónica melancolía a oscuras en el sofá.

Los psicólogos de todo el mundo analizaban el fenómeno y daban acabadas muestras de preocupación, acompañadas de complejas explicaciones sociológicas con sabor a Prozac. Vacío espiritual, berreaba la iglesia con ese ajado discurso proselitista que siempre atina a esbozar ante la posibilidad de sumar adeptos o lavarse las manos, dependiendo de la ocasión.

La realidad, amén de los por qués, era categórica: nada nos venía bien. Inadaptados y desavenidos, siempre preferimos criticar y desmerecer todo aquello que éramos incapaces de conseguir por nuestros propios medios. Y nos valíamos de argumentos fáciles, pero genuinos, como la escueta capacidad intelectual del ciudadano promedio o el patético preconcepto de felicidad a $ 9,99 que fácilmente podía encontrarse en cualquier Carrefour.

Hoy, la película ha dado un giro de 180 grados, la trama es diametralmente opuesta a la que yo imaginaba y los actores, de muy poca monta, vale destacar, han cambiado roles de manera tan antagónica que me descompone.

Debería haber titulado esta disquisición: Como amilanar a toda una población, por Agulla & Bachetti. Porque hoy todo, absolutamente todo, es una buena razón para no pensar, no sentir y no vivir. Y nos son tres verbos al tún tún que se me acaban de ocurrir; me refiero específicamente a nuestra muerte intelectual, emocional y física. A pesar de lo excesivamente apoteótico de la última oración, creo que encontrará lógica en mi razonamiento.

Hemos dejado de pensar.
Y aquí debo hacer una salvedad ya que no me consta que alguna vez lo hayamos hecho, pero no me concierne dilucidar la realidad de generaciones anteriores sino sencillamente la nuestra. Hemos dejado de pensar y para no hacer de este ensayito un libro, voy a apelar a un único ejemplo doméstico que espero ilustre con pericia mi punto de vista: Menem está segundo en las encuestas para las elecciones del 2003. En lo que a mí respecta, hay solo tres tipos de personas capaces de votar a Menem: a) el tipo que vive en una villa de emergencia, que ve cada día más y más desnutridos a sus hijos, que no puede acceder a la información que develaría la clase de persona que es el Caaaarlo y que le debe no menos que la vida (y por ende el voto) al político de turno que le levanta una taperita de chapa para que tenga donde vivir y le da una changuita para zafar; b) el inmoral que espera sacar tajada de una posible victoria electoral y se caga olímpicamente en el resto de la población, o en los potenciales resultados de semejante calamidad electoral a un nivel agregado, si se quiere; c) el imbécil, en el más estricto sentido de la palabra. El sujeto del ejemplo A queda eximido de toda culpa debido a factores exógenos. Pero tanto el sujeto del ejemplo B como el del C se encuentran en el mismo plano: son ciento por ciento responsables de un error que le puede (y que ya lo ha hecho) costar muy caro a todo un país. B no nos incumbe en este caso, pero ... ¿y C? ¿Cómo se explica semejante dejadez? Recuerdo, en las últimas elecciones presidenciales, preguntarle a una amiga mía a quién tenía pensado votar. – A De la Rúa -, me dijo, - sí, porque ya me cansé de cómo roban los justicialistas -. Le expliqué pacientemente como la gestión de Chupete en el gobierno porteño había sido poco menos que una remake a escala del Holocausto, a lo que ella replicó – y bueno, pero no me queda otra ... Duhalde es un narcotraficante y no quiero que gane ... ¿a quién voy a votar sino, a la izquierda? -. Un poco confundida y con la atinada certeza de que votar al peronismo tendría sabor a lobotomía, eventualmente terminó por poner una feta de jamón o una foto de Clemente o algo así en el sobre. No me voy a poner a explicarle como y por que barbaridades de este calibre son las responsables, entre tantas otras, de las muertes por inanición en Chaco (por nombrar un ejemplito de tantos), pero sí es importante esclarecer los motivos que llevan a una chica inteligente, de una educada clase media/alta a escuetamente no pensar. Motivo número 1: los medios han aprendido con gran pericia ha abducir la atención de las mentes ociosas (y no tanto). Moria y su séquito de desavenidas vecinas dadas a las tortas o la poligamia (lo que venga primero); Mtv y un tropel de videos de medio pelo que giran y giran y giran; Tinelli (héroe intelectual del más grandilocuente proceso de desinteligencia nacional) y toda la horda de hilarantes inadaptados que por años han hipnotizado a todo un país con el humor más estúpido que se pueda concebir; Suar (mano derecha de Tinelli en este proyecto) y sus heterogéneos éxitos novelescos que noche a noche deleitan a la familia argentina con las más desopilantes aventuras barriales (esto me recuerda poderosamente un capítulo de Los Simpsons en el que Lisa se desvive tratando de fabricar una muñeca capaz de esparcir cultura entre las niñas de su edad; plan que corre una desafortunada suerte cuando los fabricantes de la Barbie Malibú sacan a la venta una nueva muñeca igual que todas las anteriores, pero esta vez ... con sombrero!). Motivo número 2: la desinformación constante de ciertos multimedios, como el Grupo Clarín, que hace un trabajo ten points a la hora de filtrar y tergiversar los diversos hechos de interés general. Motivo número 3: la propagación del excitismo y el nihilismo por parte de las agencias de publicidad a través de comerciales de cualquier pavada ... ¡pero siempre acompañada de un buen par de nalgas bien bronceadas! Motivo número 4: el tiempo que todas las cosas ya mencionadas le quitan al hombre para, por ejemplo, leer un libro. Etc, etc, etc. Podría extenderme en los motivos de nuestra pavorosa escasez de sinapsis, pero imagino que la idea general queda plasmada a las claras. La culpa no la tienen ellos, que no quede ninguna duda al respecto; los únicos responsables somos nosotros. Si alguien se acerca y le dice – sea un estúpido – y usted le hace caso, ¿quién es el responsable? Claramente el problema somos nosotros y como de a poco fuimos permitiéndonos convertirnos en este híbrido entre Big Mac y adoquín de Avenida Alberdi. Hemos dejado de pensar. Hemos optado por dejar de pensar, quizás. Un poco llevados por las circunstancias; no es fácil enfrentar la realidad cuando ésta solo nos muestra los dientes ... pero tampoco lo es la alienación y la enajenación perpetua, ¿verdad?

Hemos dejado de sentir.
Más flagrante aun es nuestro abandono de los sentimientos que nuestra merma intelectual. ¿Nunca le sucedió (pregunta retórica) que “tuvo un momento” con alguien en el colectivo y dejó pasar la oportunidad para conocer a ese alguien? Esto es algo que me cayó como un balde de agua fría hace ya muchos años, sobre un colectivo 42. Yo estaba sentado en el asiento del medio de la última fila en la parte posterior; dos asientos más adelante y a mi izquierda estaba sentada una chica; dos asientos más adelante y a mi derecha estaba sentado un flaco de su misma edad. Intercambiaron miradas y hasta sonrisas, desde Chacarita hasta Belgrano. Definitivamente hubo un “momento” entre ambos, una electricidad, una tensión. Eventualmente y como era de esperarse, uno de los dos llegaría a destino, y le tocó al flaco. Como buen espectador en butaca de lujo, puedo aseverar que él intentó, al pasar junto a ella, emitir una palabra. Su propia inhibición y un subrepticio movimiento de la chica girando su cabeza para no mirarlo en el momento preciso fueron más que suficientes para boicotear la acción. Mientras descendía por la escalerita, él se dio vuelta, hizo una pausa y la miró por última vez, quizás esperando que fuese ella quien salvara la tarde. La chica lo miró y permaneció en silencio. Apenas hubo arrancado el colectivo, me di vuelta para descubrir, a través de la luneta, que nuestro pésimo Romeo continuaba de pie junto a la parada, mientras veía a su Julieta alejándose para siempre. En ese momento sentí pena, aunque no duró mucho. Al darme vuelta la vi a ella, arrodillada sobre su asiento, mirando hacia atrás y contemplando la misma imagen a través de la luneta. Tenía una expresión triste. Y de la pena pasé automáticamente a experimentar asco. La escena era tan patética que hasta era indigna de la más barata novela de amor (digamos, un Corín Tellado, un Pol-ka producciones en pleno auge). Esto, o algo muy similar, nos ha pasado a todos alguna vez. Y no hemos hecho absolutamente nada al respecto. La falsa seguridad del histeriquismo y de un ego semi-alimentado por una mirada cómplice parecen ser premios muy superiores al arcaico riesgo que implica acercarse a alguien y ser rechazado ... inclusive cuando el premio pueda significar amor, sexo o felicidad. No nos permitimos correr riesgos cuando nuestras emociones están en juego. No nos permitimos sentir. Cambiamos de canal cuando vemos un chico de 9 años que pesa 15 kilos porque nos da mucha lástima, no llamamos a la chica que nos gusta para decirle lo mucho que ella significa para nosotros porque queda muy arrastrado, tratamos de no llorar porque es muy depresivo y al mal tiempo buena cara.

Hemos dejado de vivir.
Lisa y llanamente. Y para ilustrar esta afirmación solo necesito dos palabras: Gran Hermano. He llegado a saber de personas que rechazaron fiestas, reuniones o hasta una sencilla salida con amigos para quedarse en sus casas viendo Big Dumb-ass Brother. Es bastante categórico ¿no? Cuando uno llega al punto en que prefiere vivir una vida ajena (aunque eso implique quedarse absorto y fascinado frente al TV durante 45 minutos viendo a alguien roncar inmóvil en una cama) que interactuar en primera persona con la sociedad, es el momento en el que deja de vivir. Suspender una cena para encontrarse con esa finlandesa en el chat, quemarse la cabeza 24 x 7 viendo tele en lugar de ir a jugar al fútbol o mandar un mail en lugar de levantar el teléfono para charlar con alguien son meros ejemplos de cómo nos acercamos cada día más a “The Matrix”. Salvando las distancias y hablando a escala, ya está sucediendo. Ya estamos casi metidos en un capullo, alimentándonos por un tubo y viviendo una vida cuasi-ficticia.

¿A qué iba con todo esto? Ah, sí ... la Generación X. Uno esperaría que dicha generación, hoy promediando los 30 años, mostrase algún atisbo de rebelión contra un estilo de vida francamente penoso, impuesto desde un escritorio en un piso 45 y que el resignado populacho acepta como una realidad dada. Pero no. No, no, no. Lejos de eso, somos nosotros quienes participamos en Gran Hermano, diseñamos grandilocuentes campañas de publicidad para vender basura en coquetos sobrecitos de colores y vemos pasar la vida por HBO.

Me pregunto si la Generación X realmente existió, fue un espejismo o una expresión de deseo de unos pocos salida de control. Hoy día, todos mutaron. Avanzaron, si se quiere. Por momentos siento que cometí el craso error de aliarme al bando perdedor, de permanecer por motus propio como uno de los últimos bastiones de un momento de claridad de una generación idiota. Idiota, nuevamente, en el más estricto sentido de la palabra. Y esos son los momentos en los que me siento bien ... en los que me siento vivo.

~ This is why i suck ... and why you, most definitely, don’t run with a better luck ~

febrero 20, 2003


Lalalaaaaaa ... lalalaaaaaaa ... lala ... lalaaaaaaa
lalala ... lalalaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa ... lalalaaaaaaaa
lala ... lalalalaaaaaaaaaaa ... lalalaaaaaaaaaaaa

Rumm ... tump ... tump ... tump
tump ... tump
tump ... tump

Lalalaaaaaaaaa ... lalaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
lalaaaa ... lalaaaaaaa .. laaa ... lalaaaa
lalalaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa ... la !

(Hey, I'm the shower ... mind your own business, pal)

febrero 19, 2003


Doctora ¿es todo el mundo tan dual?
¿Es todo el mundo como yo de desigual?
¿Es todo ser humano disociado
como mi Dr. Jekyll, mi Mr. Hyde privado?
Porque en ciertas mañanas,
al abrir mis ventanas,
enarbolo banderas de alegría,
y al otro, al otro día,
en negro abismo sumergida,
soy vengativa, potencial suicida.

¿Dónde está el equilibrio, mi doctora?
¿Dónde está el justo reloj que dé la hora
de lo que exactamente debe ser?
Que me haga comprender
que ya no hay alborada
y que no queda nada
más que el lento atardecer.

¿Dónde está el fiel de la balanza,
la bienaventuranza
de la serenidad?
¿El límite sutil y delicado
entre el presente y el pasado,
entre el mito y la necesaria realidad?

Por más que lo procuro,
no maduro, doctora, no maduro
¿Por qué soy diferente
del resto de la gente?
¿En qué instante fatal
en la probeta de mi alquimia ha salido
algo mal?
¿Qué es lo que ha sido?

¿Es todo el mundo tan dual?
¿Es todo ser humano disociado
como mi Dr. Jekyll, mi Mr. Hyde privado?
¿En qué momento,
en la fórmula mía un elemento
tuvo unas gotas de menos o de más?
¿Por qué soy diferente
del resto de la gente?
¿O son también diferentes
los demás?

Deep Thoughts
by Jack Handy

"Sometimes, when I drive across the desert in the middle of the night, with no other cars around, I start imagining: What if there were no civilization out there? No cities, no factories, no people? And then I think: No people or factories? Then who made this car? And this highway? And I get so confused I have to stick my head out the window into the driving rain---unless there's lightning, because I could get struck on the head by a bolt"


What happened to the sacred sanctity of Fuckpals?

Rule number 1: Fuckpals are supposed to fuck on a semi-regular basis.
Rule number 2: Fuckpals can’t bail out just like that unless previously pre-arranged.
Rule number 3: Female fuckpal is not allowed to have sex with anyone else ever again.
Rule number 4: Fuckpals cannot (can not!) produce ultimatums disguised under emotions and concealed in tears / pizza.
Rule number 5: Fuckpalling will continue to take place until love or scandinavian supermodel puts a legitimate end to it.

~ This is why I suck ~

Mein Prinzessin

Ok. Based down like this. I met this chick on the internet a few years ago, via icq. German, living in NY, a little boring and not very social. We didn’t hit it off, so we obviously lost contact. She resurfaced a new woman few months ago. Back in her beloved zie Deutschland, she turned out to be funny, witty, smart and pretty good looking after a pic or two. Fucking adorable.

We got along great. She sent me a video of her in her hometown (I mean shipping it here, to fucking Freak-O-Land), a couple of truly amazing (and talented, I may venture) poems, a valentine postcard, yadda, yadda. To make it short and sweet: I’m simply in love with this girl. Platonic, of course (I’ve had my share of surprises in the past with icq based crushes), but still. Picture this: it’s gmt –3hrs here and I got to the point of going to bed at ten o’clock (even my grandparents didn’t crash till 12) to wake up at FIVE in the fucking AM just to be able to chat with her. What the hell is that?

She’s my glass princess and I’m her prince charming. None of us is dating anyone, and of course, I always had something crystal clear (I think we both): the minute any of us started something with someone else, that’s the end of our delicious cyber-daydream. I knew it the day I checked the price of a possible sell on my Gibson Les Paul and realized it couldn’t afford me a freaking plane ticket.

Guess what, my kinky reader. Yes. She’s not exactly dating a guy, but she Is fooling around with two (2, dos, due, du, ni, two!) guys at the same time. It’s not like I want to put my head inside a bucket full of Aerosmith and disgust myself to death, but I can’t say I’m happy either. I’ve never been the jealous type, but I have to admit that I do wish nothing had change. At the same time, I’m happy for her … cause she’s happy with the madness that’s going on in her life. Listen to me … oh, crap.

Now, how pathetic is this? We’re talking about a girl I haven’t even met! At the end of the day, It all comes down to how sorry my life has been these last couple of months and how emotionally empty I am that a simple penpal becomes a cuasi-obsession. I should fucking take yoga or something. And meet a real chick. Though I don’t want. Actually I do, but I … oh, what the hell … what do you care?

You don’t have clearance. Leave my log ASAP before I call security!

~ This is why I suck ~

- Bitácora de vuelo del Capitán Spacchiulla -

Barrunto más horribles pesadillas en mi próxima estadía en Oniria, a llevarse a cabo dentro de unos diez minutos. De seguro involucrando, para variar, precisos y nihilistas números de loto; modelos de supermodelos para armar (con busto troquelable de Sofía Zámolo, carita de zoncita de Julieta Prandi y ... y ... poxiran!) y una carrera deportiva tan exitosa que el mismísimo Cassius Clay dejaría de temblar.
Habré de encontrar pronto alguna suerte de remedio (una tizana paraguaya, quizás?) para mi padecimiento si es que quiero volver a caminar sobre planeta realidad.

Capitán Spacchiulla - millonario, con minita y temible, TEMIBLE wing derecho (de los de antes)

~ This is why i suck ~

febrero 17, 2003

I wonder how long will this new little toy last till i start bitching about it like i do with everything else.
Hey, wait a minute ... who the hell are you and how can you be wearing that stuff? Wise up, there's a phone call from the 80's here for you ...