.::\\~Eddie Vedder vs. Italo Luder
Hola.
No se si vieron el programa de Lanata o no; si lo hicieron, estoy seguro habrán quedado al igual que yo, en un paquetronix de sentimientos frustracionales. “
Lo que mata es la humedad”, dicen los viejos ... y no, lo que mata es ARGENTINA! Este ispa está más quemado que charly breaker y los gemelos.
Para los que no lo vieron: se han perdido de un reflejo mecánico y artero del país en el que vivimos. Larga mal la cosa con la ausencia de Macri, quien todavía continúa surciéndose un poco la cola tras penosa aparición en penoso pseudo programa político en un
so called canal de noticias independiente. Continúa mal tras anunciar Lanata que el debate no era debate sino
ex-po-si-ción de cada uno de los candidatos sobre los 3 o 4 temas más trascendentales de la ciudad.
Y comienza MI AMIGO QUERIDO, Aníbal Nicástulo Ibarra, a
dar cátedra de política:
blah, blah, blah, blah y blah. Pero bien, eh, cual verdadero político adoctrinado en Harvard.
blah, blah, blah, blah y blahblah, blah, blah, blah y blahblah, blah, blah, blah y blahblah, blah, blah, blah y blahblah, blah, blah, blah y blahblah, blah, blah, blah y blahblah, blah, blah, blah y blahblah, blah, blah, blah y blahblah, blah, blah, blah y blahblah, blah, blah, blah y blahblah, blah, blah, blah y blahblah, blah, blah, blah y blahblah, blah, blah, blah y blahblah, blah, blah, blah y blahblah, blah, blah, blah y blahblah, blah, blah, blah y blahblah, blah, blah, blah y blah. A pesar de su infinita inoperancia congénita para con la retórica, la locuacidad y las cámaras, Aníbal esquivó todas y cada una de las balas (de salva ... el programa de Lanata ya no es lo que era hace algunos años) tendiendo eficientes mantos de blah-blahísmo entre él y cualquier respuesta lógica. Lo digo desde hace ya varios años: la política ya no está supeditada al márketing y la buena publicidad ... la política ES márketing y buena publicidad. Hoy día, un buen político es todo aquel que cuenta con una buena locuacidad, una buena velocidad mental y picardía para salir del embrollo en cámara sin quedar como un pelotudo, el que puede
simular estar contestando una pregunta clave de un periodista y se pasa incontables minutos blahblahbeando hasta que el televidente se hincha soberanamente las pelotas y cambia de canal, el que da con la cámara, el que hace la mejor campaña publicitaria.
E Ibarra se defiende bien en tres o cuatro de esas cosas. Y entre la sanata interminaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa ahhhhhhhh aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa aaaaaaaaaaaaaaaaaahhhhhhhhhhhh aaaaaaaaaaaaaaahhhhhhhhhhhhhhhhh aaaaaaahhhhhhhhble de Aníbal, las preguntas repelotudas de los panelistas, comencé a percibir en mí nuevamente ese desasosiego, ese sinsabor a sentencia que me quedaba desde ya antes de las elecciones presidenciales. Este tipo, corrupto, bastante inoperante, sanatero y responsable de una de las peores gestiones de gobierno que yo pueda recordar en mis 27 años de vida (y esto incluye a “Virrey Sobremonte” Grosso, eh ... attenti) posiblemente sea elegido jefe de gobierno de la capital. A pesar de los muchos contras y los pocos pro. No necesito preguntarme por que. Se perfectamente por que. Somos monos. Bah, yo no, al menos no en ESTE particular aspecto cívico. Pero sí lo es el grueso de la población. Monos con el cerebro lavado, monos instados y educados a buscar bananas donde el gran hermano considere conveniente, monos azules, monos grises, monos idiotas y no tanto. Monos. Somos monos. Monos irresponsables con pañales sucios y completa ignorancia higiénica. Monos neófitos. Monos desdentados de arriba. La inteligencia se ejercita; la materia gris se optimiza y funciona más y mejor mediante la acción, mediante el ejercicio; lo mismo corre viceversa: el coco se atrofia cuando nos abocamos de lleno a mirar a Tinelli, Gasoleros, a creer lo que nos dicen los diarios y a no preguntarnos por que pagamos lo que pagamos de facturas. Monos neófitos que solo saben lo que corresponde y que no se preguntan que son esos ruidos detrás de la gran puerta.
Y recordé mi desesperanza, mi amor por los molinos de viento y el dolor que me produce la impotencia de verlos a ustedes, monos, arruinar mi país. País que siempre me importó tres belines pero que, bien se, en el fondo aun me emociona, para bien o para mal. Recordé el día que quise desargentinizarme; fue cuando dieron los resultados de las elecciones y Duhalde salió segundo con un chorrazo de votos. Esa fue la pseudo-sentencia de mi absoluto desamor por esta locura. Me queda la anécdota, eso sí, de “
... gracias, Matanza ... gracias, Mí-Matanza-Querida ... ” (ja ... Pinky for president a.s.a.p.). Pero esa fue la gota que rebalsó el vaso.
Me mentí un buen tiempo pensando que no me importaba todo esto, y quizás hasta haya sido cierto durante un período x de meses, pero a fin de cuentas: me importa. ¿Cómo no importarme si la pobreza, la tristeza y el dolor se hacinan en la puerta de mi casa para pedirme comida? No una moneda pa’ la birra, no ... comida. Y renacen las ganas de creer, florece nuevamente la esperanza para volver a morir aplastada bajo incesantes embates de realidad, bajo los infinitos bastones blancos de nuestra embobada sociedad. El fiasco De la Rúa; la MENTIRA del cacerolazo; las suntuosas muestras de poder de la corte; la victoria de Mendez en las elecciones (les recuerdo, monos, que el Caaaaaa’lo ganó las elecciones); la victoria de Kirchner pre-segunda vuelta.
Estó fundió. Fundió hace rato. Por una razón muy sencilla: falta de educación. Falta de memoria. Falta de todo. Monos. Monos monocromáticos, monos bidimensionales, monos jadeantes por maní.
Luego llegaría el turno en el “
debate” de un personaje al que detesto: “
la piba” Bullrich. Monto, peruca y ex infame ministra de trabajo. Todo un prontuario. Aborrecerla es poco, la odio. Y me tocó el orto con su mano sucia y vergonzante: fue la única que dio lo que yo tan a gritos pidos: propuestas + como. Sí, propuestas más la forma en como pretende ponerlas en práctica. Porque yo también voy y me pongo atrás del atril y me lleno la boca de pelotudeces y deseos inconcretables, pero ¿cómo mierda lo hago?. Si pudiera acentuar una palabra en la psique colectiva de nuestra población sería esa: ¿cómo?
Y me acuerdo de Luis D’elía (o como mierda se escriba). Ya van dos viernes en los que lo veo poner sus propagandas procelitistas en el medio del partido de fútbol de los viernes. ¿Y este gordo maricón de dónde sacó la guita? ¿Eh? ¿Si me estás leyendo (si sabés leer, en todo caso): Gordo maricón, de dónde sacaste la guita? Este era un “
líder” sindicalista, teóricamente pobre hace unos meses y ahora consigue fondos para pagarse propagandas en canal 2 los viernes a las 9 pm. Gordo desvergonzado, sos otro Ubaldini, sos un delincuente, un Ruckauf, un Donald Rumsfeld con olor a ajo.
Entonces, la desvergonzada esta, que tendría que estar presa y no en los primero puestos en intención de voto, va y tira propuestas medianamente interesantes y encima las justifica. “
Too much”, como diría Moria o cualquiera de las boludas estas que toman helado en la coqueta heladería de la esquina de mi casa por más ola polar que haya. Me contorsiono y me muerdo un huevo de la bronca. Caparrós, en interesante maniobra, le critica con mucha sorna y alta acidez que no hable en potencial, como si realmente fuese a ganar ... y le deja el camino servido para la demogia y el discurso barato. Aplausos en el estudio. Y yo me muerdo el otro huevo, el que todavía estaba sano.
Pienso en Macri. Y en ustedes, monos obesos, monos de ojitos achinados e ideas compactas. Puede ganar, le puede soplar la jefatura al vampíro de Ibarra. Y debería estar sentenciado por el resto de sus días por un sinnúmero de fraudulentas maniobras. Socma es una empresa que no dejó desbarajuste y chanchuyo por hacer (como Kirchner ... no se por que, pero asocio automáticamente), los negociados (perdón “contratos”) con el Estado, Aeropuertos Argentina, el correo, las autopistas, la evasión fiscal, esto, lo otro, trampa, trampa, trampa. Un tipo que, como buen empresario vivo, la levantó en palas en la década menemista. Un turro, un ladrón de guante blanco, un ratero de oficina.
Siempre pensé que los polos se atraen, que un flaco pasado en cama solar, andando en un gol, tomando éxtasis y jugando al rugby con los demás mariquitas de sus amigos del country era
exactamente igual a un cabeza sucio, tirado en el cordón de la vereda, escuchando cumbia, tocándole el culo a las minas que pasan y tomando bordolino/cerveza barata. Lo mismo corre para Macri. Mono con frac, dromedario con hedor a channel nro. 5.
¡Pero isaura! Este simio tiene TODO lo que hace falta para gobernar la capital federal: pintita, barra brava, mujer tetona, buena dialéctica y un aura de éxito que resume toda las condiciones que un gran líder debe acumular. Obvio, ¿cómo no votarlo? Si fuese estudiante de ciencias de la comunicación o alguna carrera afín, me encantaría hacer un estudio al respecto. Estaría interesante fraguar, de la mano de los grandes multimedios y a fines de poder comprender mejor la naturaleza de las reacciones humanas, los porcentajes de intención de voto de tal o cual candidato en una hipotética elección a lo que sea. Podríamos subirle 18 puntos a Vilma Ripol y ver si efectivamente un 18 % más la vota. Estoy seguro que sí. Los monos son predecibles en ese aspecto y es precisamente eso lo que los convierte en un negocio tan tentador.
Y Júpiter se alinea con Urano y Urano con Mengano y a mí ... a mí se me cae el pito de la tristeza. Sí. MI gran esperanza, MI candidato, el hombre que mantiene viva en mí la llama de la esperanza y la honestidad, Luis Zamora, va y hace un mamarracho. Ma ma ma ma mamá io quero, mamá io quero. Ma ma rra cho. Hizo y dijo todo lo que no quiero en un candidato: se olvidó de proponer, se centró a pleno en la crítica al gobierno de Ibarra (lo disfruté, pero la ocasión ameritaba algo más hidalgo y pragmático), se fue por las ramas, acusó, acusó, acusó y acusó. Acusar está muy bien, pero no en un programa en el que (aunque sea en teoría) se debaten ideas.
Quizás lo suyo sea, para siempre, la oposición. Lo votaré de todas formas. Monos como yo cumplen la función de mantener un equilibrio. Iba a votar con ganas, con convicción ... ahora no. Quiero destacar de todas formas que es la primera vez que lo veo tan poco lúcido. Lo he visto hacer grandes discursos que
también contenían un poderoso mensaje de idea + hecho, viable, aplicable.
Me quedé vacío. Pensando en la condena. Pensando en como este concepto de condena fomenta más mis ganas de fundar un nuevo país y no de arrodillarme y harar la tierra de éste, que ya tiene 12 capas de asfalto Ibarra Inc.
Espero que no se enojen conmigo por llamarlos monos. Es que lo son. También lo soy yo. Yo soy un mono relojero y tengo una batería Seiko comprada en Paraguay que no quiere más. E iba a abocarme a hacer un análisis serio de la situación, pero es como ir a la segunda pista del Circo Rodas y ponerme a hacer ejercicios de álgebra.