~ Dikster's Uncool Oniric Behaviours ~

Why i suck ... And why you run with a pretty similar luck.

marzo 14, 2004

Meet the suegros
:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::(parte 1)




Y tras largo de rato de incomunicación, les cuento:

Armamos el espetate, nos clavamos un falafel y le metimos matraca hacia lo de los suegros, en Dortmund, a 150kms de acá.

Pispireta aguda al ver que mi mujer conduce a 2.5 cms del volante. Afortunadamente es muy modocita ella y respetuosa de las reglas, así que eso me descagó un poco, pero igual.

Las rutas acá son muy flasheiras. Hay circulitos y tuletules ondulantes mientras las alpinas, nevadas montanas se abren paso. Los puentes intermontaneriles son otro papo bárbaro : resulta que porque Dios es muy loco e inventó la niebla y toda una chamanga de ciencias ultra ladronas alrededor de ella, solo para que Nadia tras vivir 25 anos en el ispa te sigua tirando la temperatura como el orto y sin que se le entienda una sola palabra en Canal 11, cuando uno pasa por sobre uno de esos puentes la visibilidad es de a lo sumo unos 10 metros. Con suerte. Y estos monchos be eme dobleveros, que no te aflojan el pie del acelerador ni por todos los doblones de oro del mundo, te la hacen bien dificilita.

Tranquilo todo el camino e hiperventilando como un hijo de puta las últimas dos cuadras porque ya estaba a punto de conocer a mis suegritos (te recuerdo, vieja, que a mí me tocaron suegros A-LE-MA-NES ? de los que trataron de ir por todo hace no mucho ? te la regalo), llegamos a una suerte de adorable reducto barrieril en los suburbios Dortmunales. Casitas adorables, de colores adorables, con techitos a dos aguas, similares unas con otras, con verdes y coquetos jardincitos al frente, sin rejas, sin manzanas bien definidas, en un clima de paz que se respira a la legua. En una de esas casitas aparcamos la citronetta.

Con el culo en la mano, me bajo ensayando un ?schönen sie no se cuanto zu learnen?, que viene a ser algo así como ?mucho gusto, queride?. No pongo el pie afuera del auto y un senorcito apenas más bajito que yo, mayorcito, con unos hombros del tamano de evander holyfield se me para adelante y me queda mirando. Tatita ? a estas gentes les encanta cagarte del susto.Es histórico, viteks. Me la juego y me mando con un abrazo y una sonrisa todo lo amplia que el cagazo reinante me permitía. La acogida es buena. La A-cogida, carajo! Todo bien, todo muy lindo, no le entiendo ni puta palabra lo que dice y pasamos a la casa. La madre que me tira un ?bienvenido a alemania, bienvenido a la familia Kaehler? en inglés y yo que casi me caigo de culo.

Divinos los culeados! Di-vi-nos! El padre, hiperquinético hasta los huevos, que saltaba de acá para allá y me decía algo así como ?finalmente ? sebastián ? nos conocemos?. Yo pispeaba que no pelara una luger y me hiciera cagar ahí nomás. Pero no ? todo bien. La madre que se zarpó con una mesa de dulces típica de alemania para agasajarnos nos invitaba vehementemente a llenarnos la panza de delicias (cosa que se repitió, gracia? Dió?, toooodo el fin de semana). El viejo que de la nada, trula y me trae un traje de los anos 40 y me invita a ponérmelo. ?? Sí, así ? de la nada. Que sí, que no ? me pruebo el saco. Me quedaba un poco como el saco de la facultad de filosofía y letras de Nachito, pero más con una onda: - les puedo servir algo más? Café? Te? O la cuenta, nomás? -.

Recolgado de un ramón todo. El viejo que me invita a escabiar. Yo que bebo poquito y nada le agradezco y en desafortunada maniobra Walter Samuel, largo un garzo que se clava sobre la cheese-cake. La vorágine del momento me comía crudo.

1 minuto más tarde, cae el viejo con un pulóver y me lo da. Sí, así ? otra vez, de la nada. ?ta sin usar, pancha?, me dice. ?? Le agradecí infinitamente con una suerte de pudor, modestia y sumisión digna de la fase ?conociendo a los faders in ló?, y me tragué las explicaciones de que yo venía de Argentina y no de Rwanda y que aún me quedaban 70 centavos de euro en el bolsillo y que no iba andar aceptando limosnas de nadie. Ja. Además, no me convenía.

Me dieron el tour por la casa. Cocina: preciosa. Cuarto de Kati: cuarto teenager, inalterado por el paso del tiempo. Baño ppal: nada ? lindo. Living: lindo, anticuado. El patio: un flash con frennys! Tienen una huerta recontra archi zarpada en el patio y plantan lo que puta se les ocurra. Cosechan durante el verano y guardan todo en el sótano para durante el resto del año hacer boludecitas ricas: escabios, mermeladas, duraznos en almíbar, verduras marinadas (durante meses!). Vamos a la cochera y ? Kanchatka con el autito! Un audi de la hostia con caja de 1500 cambios, motor de mil millón megahertz, transmisión detrás del volante (como los viejos F1), un sonar en la parte de atrás que te dice cuándo estás a punto de tocar el auto de atrás al estacionar, azafata y putas por tevé. Todo, todo. Casi me agarra un chamachús ? y eso que a mí los autos mucho no me rompen el marulo.

Nos sentamos a la mesa con Kati y me relajo. Y todo de lo más bien. Me como todo (estos tipos no te hacen ni un bizcochito de grasa sin echarle 2 litros de aguardiente acá), me tomo unos cafeses. Acepto las dádivas del padre (que no paran de venir, e incluyen: bombones (unos bombones, vieja ? unos bomboneeeees ? todavía tengo la lengua anestesiada), pantuflas, bata, un whiskey (la botella toda), un libro (en inglés ? lo alquiló en la biblioteca para mí ? por si estaba aburrido y quería leer algo), etc, etc. Una hospitalidad inédita, francamente.

Subimos al primer piso, donde vive la nana, y me presento. La abuela se muestra profundamente ofendida si no aceptamos dormir en su cuarto y se ofrece, sin objeción posible, a dormir en un sofá cama en su líving todo el fin de semana. Y eso que es ciega.

Nos vamos al cuarto de Kati y le miramos el Seor Televisor. Todas las mismas boludeces que en casa pero en el idioma del orto que hablan ellos. Nos colocamos dos horas de american idol pero alemán. RRRRRRegrosso, papá!

Nos fuimos de parranda y ?le checamos la escena nocturna, guey!?. Grosssso, Aníbal! Grosssso! Yo estaba preocupadazo porque acá, hasta ahora, 99 de cada 100 mujeres eran espantosamente feas y infinitamente fáciles de confundir con grizzly bears, pero en una ciudad de dimensiones más normalitas la cosa es, efectivamente, más normal. Gente alternativa, conservadora, viejos, jóvenes, todo normalito. Hay una demencial cantidad de extranjeros (turcos, hindúes, pakistaníes, etc) por tooooodos lados. No hay ni un puto ario dando vueltas. Aunque sí mucho puto.

Acá se alquilan fábricas los fines de semana (abandonadas y no tanto) y se hacen unas fiestas endemoniadas los fines de semana. Música copada, gente copada, buena onda en líneas generales. Fuimos a un par de bares, copeteamos un poco, charlamos. La paso francamente bien con mi sra.

Volvimos medio picaditos y antes de ir al sobre la vieja nos preparó una suerte de cena que, otrora, solo los Sha?s y los Vizires merecían. Y nos palapateamos hasta el día siguiente.

marzo 04, 2004

Un Queso con olor a pata rumiante
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Acá lo que te pajarea es el pan. El pan, vieja! Pan con semillitas de pelícano, pan bio feliz (criado en una granja en la que les hablan a las plantas y no les hechan más que agua y propaganda comunista), pan con pinia colada y american club, pan con pan, pan queso, pan triste, pan sacaan con pintitas de chocolate. Todo es muy rico. Te dejan el orto plano en materia de herboristería hepato cocoísta y en todo lo referente a cositas ricas panaderiles: mucha facturita muy rica con cositas que argenland.com.garch no hay.


Lo que claquetea abajo es el tema del rap. Acá, Yasi Mel, la hubiera levantado en palas. A los teenies alemanes (sobre todo al proletariado cabeza inmigrante, aka: pakis - como les digo yo, con mucha simpatía, dado su simpática tez aceite de oliva Patito-) les recopa la papa musical negreril. Te comen las rodillas al ritmo del cadáver de Tupac Shakur o un Technotronic con olor a Falafel. Vergonza ver la transmutación hacia la moda: gorritas pa' trás, pantalones tipo xxxxxxL, actitú tipo "si pisás mi vereda, te mando un perro a que te cague la vereda de tu casa, puto", etc.


Y hablando de Falafel, los pakis y amigos tienen una banda de bolichongos acá. Ya probé comida árabe, libanesa y turca. Tengo un bolichardis de comida mexicanota, mano, acrós de strít y quedan banda de localitos del medio oriente por checar ("pos mira como rola, guey!"). Y la onda es que parecen andar muy bien los bolichines. Preparan unos falafels y unos shawermas para llevar muy ricos. En definitiva no son más que fajitas con anabólicos para el apeto demencial del obeso moderno.


Una cosa lleva a la otra y es menester mencionar que esta ciudad podría ser cómodamente considerada una sucursal de Filadelfia. El que no se puede hacer una bufanda con sus propios rollos califica directamente para las finales regionales de "modelo re chulo". Muy loco además el tema de las minas. Son es-pan-to-sas. Son tan, pero tan tan feas que llama la atención sobremanera. Para empezar: las mujeres se cortan todas, casi casi sin excepción, el pelo como los hombres. En esto de la igualdad de derechos y la lucha del feminismo por una equidad y una aceptación digna se han ido bien, pero bien, al carajo. El concepto de moda queda en un 95% relegado a las bondades de la comodidad y el pragmatismo. Las minitas se visten todas como lumberjacks o camioneros, con los lompas justo por debajo de las tetas, no se maquillan, usan anteojos casi con religiosidad y tienen la gracia de un mogui sin su ruperto.


Yet another cosa que me llamó la atención, pero esta vez gratamente, son los minusválidos. Los tipos andan a sus anchas por la ciudad. Caminan a 200 por hora con sus palitos de mierda por todos lados, no se tropiezan, no pisan mierda (porque el que tienen un pichicho y deja que el mismo tire un tortín en la vereda es un vándalo del tipo Atila y los Hunos), no los pisa nadie (porque los conductores, cachate esta por díó!, PARAN indefectiblemente si uno pone una patita en la calle en un atizbo de cruce, amén de lo que pueda o no estar indicando el semáforo. Un flash. Hoy crucé la calle en rojo y sentí como las miradas me sentenciaban cual pederasta sin aceitito johnson.


En el plano negativo debo destacar que ya extraño. Es un bajón. La nieve es muy linda, la ciudad es de ensueño, todo muy lindo, pero no tener un amigo al cual llamar para contarle siquiera dos boludeces, apesta. Súmesele que salí a buscar laburo el otro día y me rechazaron de plano hasta de lavacopas. Comprensible, teniendo en cuenta que no se ni como se dice copa en alemán. Las clases comienzan en marzo y en vez de ser gratuitas como tenía entendido, cuestan 100 manganottis por mes. Me tengo que anotar en un par de días y la poquita plata que tenía ya me la gasté en trámites pre-maritales de esto y lo otro, así que tanto Kati como yo nos vemos con cierta frecuencia envueltos y un poco abrumados por ciertas angustias que Tatita. Pero bueh. Hoy salí a correr, a la noche, y tuve uno de esos momentos de claridad: tengo un castillo enfrente mío, vivo en una ciudad maravillosa, no me mudé a otra galaxia así que aun puedo continuar hablando con mis amigos, tengo una mujer que me adora y a la que amo profundamente ... qué importa si tengo algunos problemas? Ya bastante fácil resultó todo hasta ahora.